En el marco de la Argentina Week desarrollada en el Bank of America en Nueva York, líderes de la industria analizaron el impacto de la guerra en Medio Oriente y coincidieron en que la formación del shale argentino puede jugar un rol decisivo en el mercado energético global.
La guerra en Medio Oriente ha reubicado al petróleo en el centro del escenario geopolítico, elevando el barril de Brent por encima de la franja de los u$s100. Ante esta interrupción del suministro global, ejecutivos petroleros identificaron a Vaca Muerta como una de las respuestas estructurales para equilibrar el mercado.
Por su parte, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) encendió las alarmas ante el colapso logístico provocado por el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciado a fines de febrero. Según el informe mensual del organismo, el bloqueo del estrecho de Ormuz (corredor energético vital) provocó una drástica caída de 8 millones de barriles diarios en la oferta mundial durante marzo.
Vaca Muerta en un momento singular
En este contexto de volatilidad, el primer panel se centró en la balanza energética de Argentina y reunió a figuras como Mark Nelson (Chevron), Miguel Galuccio (Vista Energy) y Harold Hamm (Continental Resources), bajo la moderación de Daniel González, secretario de Energía y Minería.
González destacó la magnitud del cambio estructural del país, indicando que se logró revertir un déficit energético histórico de u$s7.000 millones, alcanzando un superávit de u$s8.000 millones el año pasado, con proyecciones de trepar a los u$s30.000 millones en cinco años.
Desarrollo institucional y el desafío de la competitividad
Durante el debate, Miguel Galuccio enfatizó que el entorno actual es más atractivo para los inversores debido a un cambio no solo geológico, sino también institucional. Sin embargo, remarcó que el principal desafío para Vaca Muerta sigue siendo la competitividad, dado que los costos operativos de Argentina todavía están un 30% por detrás de los de Estados Unidos.
El futuro del Gas Natural y los proyectos de GNL
El panel sobre gas natural licuado (GNL) reflejó un optimismo renovado para la próxima década. La capacidad de Argentina para monetizar su gas será crucial, considerando que el país cuenta con reservas suficientes para los próximos 200 años al nivel actual de consumo.
Se proyecta que el avance de estos desarrollos exportadores funcionará como un catalizador económico, capaz de generar más de 40.000 nuevos empleos y afianzar la seguridad energética a nivel internacional.






