El gobierno de Claudio Vidal expresó una dura respuesta tras el fallo de la Justicia que suspendió la Ley de Glaciares en Santa Cruz, específicamente la reforma que buscaba flexibilizar ciertos controles productivos. El ministro de Energía y Minería, Jaime Álvarez, ratificó la postura provincial a favor de un esquema que priorice la producción y la generación de empleo, sosteniendo que la medida cautelar dictada por el juez federal Claudio Vázquez no altera el marco de protección ambiental vigente ni la actividad económica actual en la provincia. Desde el Ejecutivo santacruceño enfatizaron que la provincia cuenta con regulaciones propias y controles estrictos que garantizan la sostenibilidad de la minería y los hidrocarburos. “Santa Cruz es una provincia que eligió producir”, afirmó el funcionario, subrayando que poner en duda la actividad sin fundamentos técnicos pone en riesgo miles de puestos de trabajo. El gobierno defendió la validez de la reforma aprobada por el Congreso, argumentando que proporciona la previsibilidad necesaria para atraer inversiones estratégicas, y aseguró que el sistema de fiscalización provincial es lo suficientemente robusto para proteger los recursos naturales sin detener el desarrollo productivo.






